REDES DE DISTRIBUCIÓN.


Para llevar el aire comprimido a los diferentes puntos de utilización de las instalaciones neumáticas utilizamos las redes de distribución. Están formadas por tuberías de diferentes materiales, que pueden ser rígidos o flexibles. Conviene que las tuberías vayan fijadas a la pared, nunca empotradas, con objeto de poder detectar posibles fugas.

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  • Tuberías rígidas. Suelen ser de cobre o acero y se emplean en aquellas partes de la instalación neumática que permanecen sin modificarse a lo largo del tiempo. La unión entre tubos rígidos se realiza mediante soldadura, ya que este método proporciona más estanqueidad que cualquier unión roscada. Decimos que una unión es estanca cuando no se producen fugas o escapes de aire.

  • Tuberías flexibles. Son de nilón, de PVC o de materiales similares. Sirven tanto para las conexiones modificables de una instalación como para la conexión de elementos sujetos a movimientos y el conexionado de cuadros de mando de automatismos neumáticos.

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El tendido de las tuberías puede ser abierto (figura a) o cerrado (figura b), proporcionando esta última configuración una alimentación más regular.

Se procurará que la inclinación de las tuberías sea aproximadamente de 1,5º en sentido de la circulación del aire, para facilitar el arrastre de partículas o de gotas de agua.


racores.JPGLlamamos racores a los elementos de unión colocados entre tuberías y componentes de una instalación neumática que permite la libre circulación del aire por su interior y asegura al mismo tiempo la estanqueidad. Las características que defienen la calidad de un racor son las siguientes:
  • Facilidad y rapidez de montaje.
  • Seguridad de fijación (que no puedan desconectarse).
  • Buena estanqueidad (que reduzcan al mínimo la posibilidad de escapes o fugas de aire).
  • Que se puedan desmontar y volver a montar en otras instalaciones.








Distribución de aire comprimido. Agrega.

Ver apartado 2.3. Distribución del aire comprimido.